Friday, September 22, 2006

(y otra revisión)

Nos queremos pogo y nada

I

en los primeros ocho compases
es saltar porque sí, es esa.
pero saltar poquito y señalar
el cielo. en el compás nueve
se salta al ritmo como si de
ballet se tratara y el torso
acompaña los gritos y va
haciadelaaante. y si se entiende
la lírica se gesticula:
en la parte del chico arrodillado,
señalo el suelo cuatro veces.
en la parte de la ciclotimia,
apunto primero a la izquierda
y luego a la derecha y la cabeza
sigue el movimiento de la mano.
trigésimo cuarto compás
es ir y chocarse con los varones
(si se es mujer, va un antebrazo
en cada mitad del pecho como si
se fuera un conejo) y a la par hay que
reír con todos los dientes que se pueda.
quincuagésimo segundo compás
se busca un partenaire que cante inglés
o español y se dividen las partes
de manera automática. se emula
a los pimpinella mas sin quererlo
concientemente. sexagésimo
compás, se vuelve a la pose “conejo”
y también se busca un estilo libre
donde se levante un puño o dos.
si se levanta uno, conviene que
no sea el izquierdo, porque no tiene
nada que ver. los últimos compases
(los nueve del final) son muy enérgicos.

II

Buscar la clave en los últimos nueve
pero no en los compases sino
en la sonrisa de noentiendo
y también en la violencia: meter
mucha violencia y reír sin venir
a qué.

1 comment:

David Virué said...

Q bueno el pogo escrito, comunicado para todos aquellos que nunca estuvieron en uno.

Que maravilloso es el pogo, ese sentimiento en el cual perdes el ser y te convertis en masa, que ya no salta, se deja llevar al ritmo de miles de hombros pegados y elevados por la potencia de la musia