Sunday, October 29, 2006

in progress

del subdesarrollo

soy una niña del subdesarrollo:
esto es, el siglo XXI
pero en latinoamérica.
mi mamá y mi papá me dicen
hijadelademocracia.
ellos, los menos democráticos
se amparan en las frases hechas
(en caballito)
para así saldar sus conciencias
(de caballito)
y reconocerse
vía solcito
como papáymamádemocracia.
de chica me hicieron estudiar muchas artes
aunque a mí me doliera la cabeza todas las tardes
y a los 9 años tuviera estrés.
cuando estaba cansada, me daban café
cuando estaba triste, me alquilaban la sirenita
a pesar de todo eso
me enseñaron algunas cosas:
aprendí a ver la tele y a decir
“está todo armado”
antes de empezar a usar
los corpiños homónimos.
después empecé a usar dichos corpiños
y a quejarme de tener que usarlos
primero, porque descubrí que mis tetas
iban a ser muy pequeñas;
luego, porque descubrí
que mis tetas pequeñas
no tenían cabida
en ningún imaginario popular.
después conocí a un chico y me enamoré
y entendí que el deber del corpiño
era culpa suya. después cortamos
pero lo seguí usando. al corpiño.
al chico no lo seguí usando.
ni él a mí. pero entendí que nuestro amor
estaba en la esfera del puro usufructo
y empecé a escribir poesía
todos los días
y él a salir con una chica
cuyas tetas tienen mucha cabida
en el imaginario popular
y sobre todo,
en el de sus amigos.
comprendido esto, decidí que mi entrada
al imaginario popular
no iba a estar dada por mis tetas
y reforcé mi disciplina de escritura.
pero al poco tiempo descubrí
que mi escritura era tan chata
como mis tetas.
entonces empecé a leer muchas cosas
de la facultad
para que el tiempo se pasara rápido
y empecé a aparecerme
en fiestas de exalumnos
para ser el patito
que devino en cisne.
encontré ambos hábitos
profundamente aburridos.
encontré ambas salidas
profundamente comunes.
entonces empecé a rodearme de mujeres
de todos los ámbitos y edades posibles
y experimenté en carne (lo que nunca)
la fraternidad del género.
me reí me reí y lloré
cuando descubrí (en carne)
que mi condición
me imponía una mirada.
“soy una mujercita”- dije.
y entonces se hizo el blog.

7 comments:

niñacriolla said...

muy bueno, Sol! trabajar llanamente la autobiografía es cosa seria.

Ramírez said...

qué linda.
es una mujercita.-

sol said...

gracias!

latiamoni said...

sí ...mujercita; hace muchos años lo dije yo primero, pero sabes qué: en tu pseudoautobiografía no podes hablar de chatura , (perdon) NO PODES !

sol said...

elamor de mitíiiiiiiiiia!

Anonymous said...

Yo creía que la sirenita te gustaba

Anonymous said...

ta buenísimo
L.