Thursday, December 28, 2006

Esto no es una reseña

Esto ya se ha dicho 55 millones de veces: una más:
Lo único que rescato de la peor materia de la peor cátedra de la peor facultad de la UBA, es un texto en donde un autor de metodología cualitativa de la investigación, que podemos presuponer con facilidad como un hippie declarado, un hippie en el mal sentido de la palabra, rescata la historia de vida no sólo en tanto técnica de investigación, sino también como el exponente más claro del rol que debe cumplir una sociología subjetiva, y por qué no, la ciencia social. Más allá de lo radical de la segunda afirmación, hay algo de cierto en la idea de que en esa condensación de lo social en algo nuevo, en un leguaje que no responde a lo típicamente cientificista, árido, de las tesis de sociología, sino que constituye algo originario, pasa lo más interesante, lo que disfrutamos porque se acerca a nuestro cuerpo, a nuestra materia.

El guardián de la leonera dijo hace poco tiempo de la literatura actual que ella es como el meteorito del Museo del Parque Centenario*: una experiencia recortada, que nace del choque de experiencias que la superan, se condensa en palabras, atraviesa la atmósfera del mercado y llega hasta nosotros. A los científicos les queda ese recorte, lo analizan, testean si hay carbono, tratan de elucidar de dónde viene. A los que estábamos cerca cuando cayó, nos queda el astroblema, esa huella más o menos profunda que dejó el meteorito pero que es nuestra, y la visión romántica de una luz moviéndose rápido en el cielo, un mudo receptor de nuestros deseos.

No sé si eso es la literatura. Sí sé que es lo que yo espero concientemente y quiero de ella. Que sea todas esas cosas. Que recorte que condense que exprese. Expresar es un verbo muy gramsciano. Y algo de eso hay, algo de eso que nos saca del panfleto y nos pone en otro lado, que nos saca de la academia y nos pone en otro lado, que nos saca de La Literatura (a veces escondida, a veces manifiesta) y nos mete en la experiencia de la lectura de la experiencia de la lectura de la experiencia…
En el astroblema está Dani Umpi. “Sólo te quiero como amigo” tiene una batería de marcas identitarias pero que no son un cliché, no sobran, no son un guiño, sino que hacen al relato y lo ponen al servicio de otra mirada, más técnica, más científica y a la vez no.


* (consejo de nerd a nerd: si no fueron, vayan y vean el video en donde explican por qué la Orca no es ballena sino delfín).

2 comments:

sol said...

N de las N.E: "literatura actual" no refiere a la categoría que se está desarrollando en la teoría ni en la crítica, sino que está usada de acuerdoa criterios de orden cronológico.

paula said...

Touche*