Wednesday, March 14, 2007

get back to when you once belonged (o: un mal diagnóstico de una boludita con blog y problemas de crecimiento)

El contexto electoral (el interno, digo) nos dispara a todos al diván. M.(mi analista, seamos frontales y hasta crueles si es necesario), en un acto que presumo estudiado, me dijo de ir más veces per week. Y lo cierto es que se me está transformando en un lugar de toma de decisiones inmmediato. Conclusión: a los lugares de toma de decisión trascendente se accede con dinero y en posición horizontal. Pero no era eso lo que quería decir.
Fui a Chávez: después de larga meditación, concluí que "es como los stones: no es lo mismo que en los 70, pero capaz a Richard un día le pinta cortra con las transfusiones, palma, y a la merde con la sátira del R&R". Cuando el bolivariano loco hablaba de la unidad latinoamericana y de un préstamo que le hicimos a Bolivia que duplica, y casi triiii- plica el ofrecido por el señorito del norte, una abeja me picó el dedo del fuck you de la mano izquierda. Ah, la naturaleza se nos impone de las maneras más sublimes y sutiles a veces: los hombres hacen su propia historia, en la medida en que las picaduras de abeja los hacen a los hombres.
De las panteras negras a las abejas aguijudas, los chicos modernos oscilamos entre el capricho y el capricho. Heredera de nada en particular, y de toooda la kk en general, me entrego a rituales en los que nunca creo. Quiero ser una eterna adolescente.
Estoy leyendo Contra la Interpretación y estoy volviendo al Príncipe. Todos los años vuelvo al Príncipe. Todo adolescente es camp. Ningún condottieri es camp. Salvo Telerman.
¿Qué hay entre Sontag y Maquiavelo? definiciones. Cuando leo, busco definiciones. M. quiere que vaya más veces porque hay que trabajar en vivir las cosas como esquemas abiertos, sí? En VIVIR las cosas, no en planificarlas, sí? El esquema cerrado, en donde se predice "si a, entonces b;pero si b, entonces c" es un rótulo largo. Precisamos etiquetas. Queremos poesía que nos dé nombres, quiero fuentes. Busco nombres. Eso es oficio de la búsqueda programática. Eso es la escritura: adolescencia.
Pero por lo pronto elijo alejarme de los muchos y bellos senderos de la poesía. Concluí que no la hay. Estamos en un proceso de duelo de los mitos, sí? de los buenos y doperos mitos fundantes, sí? Sí. Baaaaah nnnoooo, o sí. O no. O sí. No sé, ser persona me pesa.
Hace dos semanas dije "en parte a causa de su amplitud, elegí seguir ideología... digoooo "sociología"".
Hay que romper los mitos fundantes con el cuerpo: la Política, el Amor, la Ciencia. Cuesta.
No obstante hubo un avance y es que después de leer al Sr. Aeropuertos nos autoconvencimos de que toda la política es cuestión de estilos. Todo amor es condicional.
Tenemos miedo, escuchamos ricardo montaner desde el box musical y eso nos pone mal, tenemos frío-calor-frío-calor...
Una cosa me queda en claro: nunca latí tan en sintonía conciente con la era.

5 comments:

pablo said...

lo que a vos te pasa con la poesía, a mí con la política. Cuanto más racionalizas, más afuera quedás.
Saludos y suerte en tu búsqueda!

sol said...

poesía/política/trabajo/amor: la verdura viene toda mezclada. y que así sea.

martina said...

parece un divage en macdonnalds comiendo un big mac, asi no!


marti.

sol said...

así no qué?

Braulio said...

te están sacando la plata, bonita. :)