Tuesday, June 05, 2007

uno, dos, ultraviolento

La democracia es un tibio revólver: podemos seguir señalando con el dedo al ladriprogresismo, y podemos repetir como una tele 154 veces por día que el progresismo fracasó. ¿Podemos?, no. Mis amigxs no entienden que en este ballotage no hay una opción. Dani me dijo “bueno, pero de última Filmus es una derecha de mano blanda”, y como todos los troskos (hay cosas que nunca se pierden), yo le señalé a Santa Cruz. La vigilia de las madres el año pasado (o fue el anterior?), fue una muestra pequeñita. Hebe no habló de Las Heras, ¿y qué otra persona podía hablar? Carrió, no. Altamira, naaaah.

El triunfo de Alberto fue el triunfo del 15 % histórico + la operación de encuestas. Eso es claro. El triunfo de Macri va más allá de Durán Barbas. Eso también es claro. No porque la ciudad tenga voto de derecha, y tampoco porque la ciudad tenga voto opositor, aunque algo de eso hay. El último que nos sintetizó fue Aníbal, esa fue la ganancia. El costo fue la generalización de una cultura política anibalocéntrica, la misma cultura que lo llevó a quemar las naves por acá y trasladarlas para el lado oscuro. También es verdad que de este lado faltaron cráneos, faltó opinión y faltó discusión política. Aníbal (fue él o fuimos….?) expulsó de a poco a la masa crítica y eso también se sintió.

Y volviendo a Macri, en las capas votantes faltó lectura, ¿nadie se dio cuenta de que su política alimentaria SON las ONGs? En el debate, dijo con toda “soltura” que iba a barrer con el clientelismo. Ergo, “pasemos el plan universal de ciudadanía porteña a Los Piletones”. Ahora, hacemos agua todos. Pero él logró sintetizar, logró ser claro, logró un espacio conciso embanderado por Lo Nuevo. Descubrió al sujeto político “vecino” y le dijo lo que quería escuchar. Eso no es Durán Barbas, eso es aprendizaje. ¿Nosotros aprendimos algo? Temo que no, pero soy exploradora de ley y no me resigno a...

El vacío no empezó en Cromagnon, empezó antes. Voy a ir de a poco: en el precromagnon Aníbal mezcla, mete familiares, amigos y conocidos. La política del contrato crece, crece, y crece, pero viene de mucho antes que él. La política del contrato es sistémica. La diferencia está en el signo político que traían esos contratos. Y entonces los soñadores, los lindos, los bellos y bienpensantes que pedimos las cosas por favor tenemos el deber histórico de lavarnos la cara con agua frrrría, muy fría, a -10 º y preguntarnos: si Martín Pescador los dejó pasar, ¿fue por incapacidad o porque lo veía para vice de K en el 2007?
Y si no lo seguimos bancando a Aníbal después de la debacle, ¿fue por armar oposición y discutir ideas, o por decidir quién era el poronga? ¿O porque Alberto nos ninguneó?

La crítica para adentro nos crece como una madreselva: la política de recursos humanos, las dádivas inexplicables, la caja que ni siquiera, lo que se choreó, lo que no, lo que nos diferencia, lo que somos, lo que fuimos, lo que perdimos, la democracia que no nos bancamos, la democracia que no nos bancamos, la democracia que no nos bancamos. No entiendo. Si el cuco del verticalismo está en todas partes, entonces no hay cuco. Mientras escribo esto R. me dice “acordate que sin el gigante invertebrado no se puede hacer nada” y yo creo que ahora entiendo: no estoy triste y confundida, estoy triste porque entiendo. El sentido común de todos nos decía que Oligovera iba a restar. El sentido común de todos no tuvo ni tendrá una orgánica en donde expresarse. Y bueno, eso es todo. Compraste el discurso socialdemócrata, votaste y te dolió la panza, estuviste en el San Miguel y quisiste cagar a todos a patadas en la cabeza, pero nada de eso te sorprendió. La necesidad de fe es una cosa sin límites, sin respuesta.

Ganó la derecha moderna, ganó la antipolítica. A partir de acá, se combate con política o se es Chile. Voy a apostar de nuevo a la primera, porque tengo 21 y me puedo inmolar. ESO es bueno.

(Prometo algo más elaborado cuando tenga algo más elaborado)

5 comments:

Maria Esperanza said...

Sol: excelente post, que bien escribís. Y con la falta de mujeres haciendo justamente eso, escribiendo y pensando política, espero sinceramente que no te inmoles. MEC

sol said...

bueno, hasta ahora le vennís pegando con casi todos los pronósticos, así que si decís que no me inmole ahora, espero. decime cuándo, eso sí.

Anonymous said...

Ojo, señorita, que los que descubrieron la categoría "vecino" son los ibarristas y demás en los debates en torno al código contravencional hace ya unos cuantos años, de la época en que se discutía de zonas rojas y esas cosas. Busque las intervenciones "progresistas" en esos debates y se va a encontrar muchas veces con la categoría "vecino" que sirvió para echar a las travestis de Palermo primero y ahora al progresismo de l Gobierno de la ciudad. Una cosita: voté a Walsh. Quiero que me den argumentos para votar a Filmus, porque un poquito de ganas tengo.

Anonymous said...

Hermoso el pronto día en el que regresando a buenos aires me encuentre con un cartel gigante que diga "bienvenido a buenos aires, ciudad de derechas": un sueño cumplido, y vamos por más...

sol said...

ok, sí, en eso acordamos. En gestión, además, la categoría era esa. Porque es claramente una categoría que sirve a la gestión. Pero a nivel político, me parce que el sujeto siempre fue "Todos": "la constitución es de Todos, y entonces el referendum es de todos, por todos, y para todos". "vuelve ibarra de la mano de todos". or not? (sos dami?)