Wednesday, June 25, 2008

uno cortito

Que viene a cuenta de esto.

Bueno, el rol de los tipos es deleznable, qué duda cabe, pero eso, camón!, no pone en duda su progresismo. La crisis por la que están pasando ellos (al igual que mucha gente que conozco) es cómo hacés oposición ante un tipo de neoliberalismo (no nos engañemos, porfa, cambiar el tipo de cambio no es cambiar el patrón de acumulación) que no es el de Menem. Seguramente, las críticas que tenemos para los K no son las que expresan Tenembaun, Lanata, Zloto, ni tampoco Lozano. Seguramente esas no sean, tampoco, las verdaderas críticas que ellos tienen para hacer. Pero con estos 100 días se inaugura (en el ámbito de los progres que aún descreen(mos) de este Proyecto Nacional, de su existencia, digo) un aprendizaje acerca de:

a) cómo construir adversarios-no- enemigos: articular el discurso de alguien que no es K ni anti-K dotado de una identidad propia.

b) cómo buscar consensos profundos (que van a ser mucho más arduos de encontrar, reitero, que en la década maravillosa) que mantengan a los colectivos centroizquierdosos como tales, más allá de la pregunta que nos tiran encima: ¿Sos K?

De ahí a que en el kirchnerismo esté la posibilidad fáctica del sueño antimenemista... mirá, agarremos como lo mejor de ese proyecto y el núcleo que lo engendró: germán abdala y chacho, ¿no?
¿De qué estructura se tuvieron que abrir para operarlo? Del PJ.
¿Con qué estructura está gobernando el kirchnerismo de febrero a esta parte? con el PJ. ¿Quiénes fueron los verdaderos antimenemistas, los antimenemistas materiales? En lo económico corporativo... bueno, uno de los verdaderos antimenemistas fue Moyano. Pero en la política, los enemigos materiales del menemismo fueron los que no votaron la privatización de YPF.
¿Quién votó la privatización de YPF? Cristina. ¿Y quién mandó a sus diputados a que la voten? Néstor.

Sí, es verdad que los procesos tienden a desbordar a los que los lideran. Pero si lo que te organiza el proceso es el PJ... bueno, volvamos a hablar en unos meses.

10 comments:

Mariano said...

Sol: mucho gusto. No es la primera vez que paso por acá, pero sí la primera vez que comento.
Una sola cosita, bastante lateral respecto del núcleo del post: la modificación del tipo de cambio implica una ruptura con el neoliberalismo, sobre todo cuando para sostener el 3 a 1 es necesaria la intervención estatal. El liberalismo (neo o no) preferiría que el tipo de cambio nominal (el que te convalida el BCRA) no sea más alto que el tipo de cambio real, porque así se interviene en el mercado en contra de la valorización financiera y protegiendo industria "artificial" (así la llaman los neoliberales).
Lo que probablemente no se modificó es la matriz distributiva del ingreso de manera sustancial (seguimos siendo un país capitalista, con las implicancias que esto tiene respecto de la acumulación y concentración de capitales), aunque creo particularmente que también algunos cambios hubo en esta materia. Pero, más allá de eso, es un capitalismo con modelo productivo y de intervención estatal, no neoliberal, el que tenemos en la actualidad. Tal vez, esta caracterización de rupturas en el interior mismo de la burguesía, o de la clase dominante, sirve para operar en ellas con el objetivo de construir esa alternativa que planteás en el post.
Un saludo

sol said...

- para mantener el 1 a 1 de la convertibilidad, el estado también tuvo que invertir, sólo que lo hizo indirectamente, en títulos de deuda y no en activos. Modificar el tipo de cambio es una medida que no incentiva, por sí sola, el crecimiento de la pequeña y mediana industria, que es la que más empleo genera. Esto depende del tipo de inversión que vos seas capaz de atraer: actualmente, cerca del 85% de la inversión proviene de capitales transnacionales y se destina a la producción de servicios, lo cual ya te dice algo acerca de la estabilidad de ese capital y la mano de obra que es capaz de generar. Si querés, podemos llegar a creer que con esto se intentan asentar las bases monetarias para desarrollar un modelo de protección e incentivo de la industria nacional, pero mientras no existan acciones positivas en este sentido, creo que tengo el derecho a desconfiar. Efectivamente, estas acciones no existen: basta entrar a la página de la Sepyme, ver cuáles son las actividades y las misiones y funciones de esa secretaría, ver el presupuesto anual que tienen y cuánto hay de ejecutado de ese presupuesto para comerse un flor de garrón.

- lo segundo, bueno: la matriz redistributiva no es simplemente capitalista, sino típicamente polarizada como lo es en las economías neoliberales, con la novedad de que actualmente, el factor que más incide en la regresión es el empleo precario (informal y con bajísimos salarios), lo cual te marca una clara continuidad con la política neoliberal que es la de aumentar la competitividad vía el abaratamiento de la mano de obra.

En resumen, sí, no hay más convertibilidad 1 a 1, y eso es una ruptura con los 90, pero la matriz productiva no se diversificó un carajo y la distributiva se modificó muy poco, y de hecho se modificó polarizando (en el nivel de captación de ingresos) aún más a la clase media. Reitero: no polarizando a los sectores concentrados, sino a la clase media, y si no fijate cómo Cargill, Dreyfus, NIDERA, y AGD se enteraron "a tiempo" del aumento en las retenciones y su movilidad, y pudieron enviar declaraciones juradas de venta al exterior por casi la totalidad de la cosecha. No te lo digo de chicana, te lo digo porque es bastante perverso presentar un discurso de redistribución mientras los grupos económicos están cada vez más concentrados, no menos, y más aún en un contexto de aumento global en el precio de los alimentos. Esta perversión es la misma con la que presionan para llevar un conflicto de puja por la riqueza a uno de puja por la legitimidad democrática que te lleva a bancarlos: obvio que los vamos a bancar, pero el precio que tenemos que pagar por eso es la destrucción casi total de todos los sectores políticos que no son el pejota, que justamente, como te decía en el post, quedan desestructurados por la pregunta "sos k?" (que a los fines de reconstruir un país hecho mierda es una pregunta menor), y que podrían pelear el cambio de modelo real cuando las aguas se aquieten, pero no lo van a hacer, porque van a estar destrozados. El kirchnerismo acumula por derecha y habla por izquierda, y eso está como el culo, no porque sea hipócrita, sino porque es la mejor forma de desbaratar la política de un país.

sol said...

ah, y perdón por lo maleducada: mucho gusto yo tb. somos amigos de facebook =.

Anonymous said...

Uno siempre tiene que tener claro quien es el enemigo, no me gusta la gente que cambia de ideologia segun le llenen el bolsillo

sol said...

pero vos decís que lo de tenembaum, zloto, todo eso, e spor plata nada más?

Mariano said...

Sol: tu derecho a desconfiar no está puesto en duda en ninguna de las cosas que yo dije.
Simplemente, mi comentario vino a intentar diferenciar el modelo actual de lo que se llama "neoliberalismo" (no sólo de los 90). Por ejemplo, en cuanto a la diversificación de la matriz productiva, pasamos en 5 años de importar mermelada (!!!!!), que traíamos barata de Hungría, a exportar reactores nucleares a Australia (y encima a través de INVAP, empresa estatal).
El hecho de que Nidera, Dreyfus, etc. se hayan enterado del cambio en el esquema de retenciones responde en parte a que son quienes las pagan, y fijate que los sectores de clase media que se oponen a las mismas coinciden en su visión con estos grupos concentrados, en rechazo de la intervención estatal ("dejar en paz al campo" es también dejar en paz a Nidera). Me animo a afirmarte que en un esquema sin tipo de cambio diferencial como el actual, un amplio grupo de estos sectores medios vería dificultadas sus posibilidades, ya no de crecer, sino de subsistir. Lógicamente los sectores concentrados aprovechan que los sectores medios no tengan la capacidad de ver el largo plazo que tienen ellos.

Con respecto a lo que decís de la matriz distributiva, es capitalista eminentemente. Del capitalismo post caída del muro de Berlín.
Pero fijate qué piensan los neoliberales realmente existentes del modelo actual, para ver si no hay que hacer al menos alguna diferenciación sutil. Me refiero a Broda, Espert, Lopez Murphy o Avila por poner ejemplos.
Seguramente, desde una visión socialista es difícil encontrar "interesantes" esas diferencias, y eso no lo voy a poner en discusión, pero no te puedo seguir en la idea de que uno y otro modelo "son lo mismo".
Te mando un saludo.

sol said...

pero mariano, estás corriendo el eje de las discusión: las clases medias no tienen visión a largo plazo ni un partido capaz de dársela ni de defender sus intereses, y no sólo eso, si no que acima salen en la tele con la cacerola hablando boludeces. esta gente no piensa en dreyfus cuando habla de dejar en paz al campo (no piensa en Uquía liderando AGD tampoco, y eso también te habla de la cortedad mental de sus apelaciones), sino en los tipos que cortan la ruta, que están locos, pero son la "clase media" del campo, y por eso (y por el odio hacia el peronismo) se identifican con ellos.
este tipo de cambio hace subsistir a los que están bien empleados, al resto no, y a eso me refiero con su polarización: pueden pensar igual pero ganan distinto.
yo no digo que este esquema sea igual al del menemismo ni que no sea necesario un tipo de cambio que favorezca a la exportación, lo que digo es que el patrón de acumulación no se modificó. y más vale que un país solo, y subdesarrollado, no lo puede modificar: la salida del modelo liberal no es nacional, es continental. pero también es evidente que el pejota no la puede motorizar, no porque tengan un mal intrínseco y existencial, sino porque deben muchos favores. y el esquema político que te ponen arriba de la mesa excluye a los movimientos (que no se organizaron en los cuatro años en los que se los incluyó políticamente, eo hay que admitirlo) que sí pueden motorizarlo.
Las exportadoras se enteraron antes porque el gobierno les filtró información, si hacés eso en cualquier país "con una democracia consolidada", "serio", "con instituciones", vas en cana.
Y cuando hablamos de empleo en blanco y redistribución del ingreso no hablamos desde una posición socialista, hablamos desde una posición no sé, "humana y católica". que hay que bancar este esquema?, seguro!, yo fui a todas las plazas, que el post-kirchnerismo viene por derecha? claro que sí, y por eso hay que bancarlos también, pero la otra parte de que la era post-K viene por derecha, es que viene de adentro del pejota, y ese dato los kirchneristas lo omiten. que lo omitan ellos lo entiendo, pero que lo omitan los que no vienen del pejota es tristísimo, es perder la batalla antes de que empiece.

Mariano said...

Bueno, Sol. Por ahí me equivoqué en el destinatario de mis comentarios. Me pareció que hacía falta aclarar que este modelo y el de los 90 (por poner un ejemplo, los que apaludieron los 90 hoy tampoco harían exactamente lo mismo que hicieron en aquel momento; el tipo de cambio fijo es un error del que creo que aprendieron) no son iguales.
Espero que no te haya molestado que te discutiera un poco.
Nos cruzamos. Saludos

Luaro said...

El de los noventa fue un experimento hiperradical semejante a lo que es El Salvador actualmente, solo que en una economía media. Mas que de neoliberalismo en los 90 hablaría de neocolonialismo, en donde el estado renunció a casi toda herramienta de política económica y donde hubo un deliberado desmantelamiento del aparato burocrático estatal, de la defensa y de las empresas productoras de tecnología estatales (la CNEA se salvo por un pelo en parte gracias a maniobras de sus directivos). Fué posible por el sueño de la lumpenburguesía nacional del retorno a la condición de colonia prospera inglesa y la estupidez de una clase media capaz de reventar su futuro a cambio de pasear sus grasientas humanidades por Miami.
Con respecto a los 90 si hay cambios si se lo piensa así. Lo que de ninguna manera implica un modelo justo o virtuoso.

mariano said...

che sol, yo no soy el "mariano" que polemiza en los comments de arriba. soy el del buen salvaje. y facebook. quería aclararlo porque lo que planteaba en el post sobre los progres, no iba tanto al tema continuidad/ruptura del kirchnerismo sino a ese malestar, a esa posición incómoda a la que el progresismo no peronista se ve empujado. y me parecía que en esta coyuntura, esas incomodidades se vieron aumentadas.más aún cuando se da el recostarse del kirchnerismo en el aparato del pj y el abandono en la práctica de cualquier proyecto "transversal" o como se llame.
con respecto a la caracterización del gobierno, mirá, comparto cosas que decís, sobre el esquema de distribución, la segmentación del mercado laboral (que sigue intacta) y la incapacidad para superar el asistencialismo focalizado en las políticas sociales, por ejemplo. no tengo duda, que más allá de este tema de las retenciones, cuando esto pase, los avances hacia reformas distributivas van a tener que venir de la mano de movimientos extra pj. si vienen, claro, si vienen.
te mando un saludo y disculpá la extensión.